Nuestra Historia

Legal Aid at Work ha brindado servicios legales gratuitos indispensables a las personas de bajos ingresos desde hace más de un siglo. Fundada con el nombre de Legal Aid Society of San Francisco en 1916, con el financiamiento de abogados locales y el apoyo del Arzobispo Edward J. Hanna, Phoebe A. Hearst y la Comisión Estatal de Inmigración y Vivienda (Commission of Immigration and Housing). Legal Aid at Work fue la primera organización de su tipo en la zona occidental del país. “Los talleres médicos gratuitos se aceptan como un hecho y una necesidad”, escribieron los primeros directores de la organización. “Desde el punto de vista social, el taller legal gratuito es igualmente necesario”. Aquí le presentamos un resumen de nuestra historia.

    Los Primeros Años

    Durante los primeros años: Había un influjo de residentes nuevos al Área de la Bahía, procedentes de todo el país y del mundo. Para principios de 1917, habíamos brindado servicio a 242 personas, representando alrededor del 10 por ciento en procedimientos judiciales y brindando información y asesoría legal a los demás. Para 1926, atendíamos a 900 clientes al año, y el número de casos se disparó durante la Gran Depresión. Durante la Segunda Guerra Mundial, arribaron a San Francisco muchos soldados estadounidenses. Nuestro número de casos creció especialmente rápido después que el alcalde Angelo Rossi pidió a la organización ayudar a los veteranos a reintegrarse al mercado laboral y a la vida en familia. Para 1943, habíamos asesorado a 64,403 clientes y sus familias, quienes se enfrentaban a todo tipo de problemas, desde los desalojos hasta los cargos penales, las disputas por la manutención a menores y el fraude al consumidor. Seguimos ofreciendo servicios legales generales a lo largo de la década de 1960 y en 1967 ganamos uno de los primeras becas federales para brindar servicios legales gratuitos a personas indigentes acusadas de cometer un delito.

    La década de 1970:

    Conforme comenzó a ampliarse el campo del derecho de interés social, Legal Aid at Work comenzó a concentrase en el ámbito laboral. Comenzamos a luchar contra la discriminación y a derribar las barreras impuestas a las mujeres y las personas de minoría étnicas, en cumplimiento de la nueva ley Título VII, el artículo de la Ley de Derechos Civiles que prohíbe la discriminación laboral. Uno de los primeros casos alegaba que los hoteles más importantes de San Francisco discriminaban con motivo de la raza al contratar, ascender o transferir meseros. Otro caso tuvo que ver con las contrataciones en una tienda de departamentos regional.

    La década de 1980:

    Nosotros y otras organizaciones sin fines de lucro destacadas del Área de la Bahía firmaron un acuerdo en una demanda colectiva a nombre de mujeres y personas de color a quienes el Departamento de Bomberos de San Francisco les habían denegado puestos de trabajo y promociones. El resultante decreto por consentimiento, en efecto hasta 1997, transformó al departamento. Conforme el SIDA dejó un rastro devastador en todo San Francisco, los fallos en varios de nuestros casos establecieron al SIDA y la condición seropositiva (por infección del VIH) como una discapacidad protegida por las leyes del desempleo del estado y la Ley de Rehabilitación Federal (federal Rehabilitation Act). Con el antiguo Juez de la Suprema Corte de California, Joseph Grodin, fundamos el Taller sobre Derechos Laborales en la facultad de derecho Hastings de la Universidad de California, para ayudar a los trabajadores de bajos ingresos a luchar contra la injusticia laboral. Desde entonces, el taller se ha extendido a todo el estado: al área de Sacramento, Berkeley, East Palo Alto, Watsonville, Fresno, Santa Ana y San Diego. El taller atiende a más de 2,500 personas al año. Ahora también ofrecemos talleres distintos sobre reclamos salariales y derechos de los discapacitados.

    La década de 1990:

    Con colegas, impugnamos con éxito las políticas de “protección fetal” que exigían que las mujeres que solicitaban trabajo comprobaran que no podían embarazarse, además de los requisitos dominar el inglés en el trabajo y tener cobertura del seguro. Con abogados adjuntos, obtuvimos una sentencia favorable en una demanda colectiva (afirmada en el 2016) en contra de las principales compañías de taxis, la cual determinó que sus miles de taxistas tenían derecho a los seguros de indemnización al trabajador y de desempleo. Conforme la Ley de Discapacidades de los Estadounidenses de 1990, obtuvimos una sentencia favorable declarando que un permiso para ausentarse es un tipo de “acomodo razonable” que los patrones deben otorgar.

    La década de 2000:

    Legal Aid at Work y sus abogados conjuntos negociaron un acuerdo que ampliaba los servicios y los acomodos a estudiantes sordos o con impedimento del oído de las universidades UC Berkeley y UC Davis. Además, obtuvimos una sentencia favorable sin precedente que exigía que las escuelas, programas e instalaciones públicas relacionadas fueran físicamente accesibles para los estudiantes y adultos con impedimentos de movilidad y visuales. También comenzamos a aceptar más casos de defensa salarial. Obtuvimos el pago de salarios adeudados a una trabajadora doméstica y niñera que había laborado 80 horas a la semana sin descanso ni pagos de horas extra. Obtuvimos varias sentencias federales que fijaron precedentes nacionales respecto a la protección de los trabajadores indocumentados de las represalias y otros tipos de intimidación por parte de los patrones.

    La década de 2010 y hacia el futuro:

    Obtuvimos una sentencia favorable de la Suprema Corte de California, la cual afirmó tanto que las personas indocumentadas víctimas de la discriminación podían reivindicar sus derechos en un juzgado como que tenían derecho a recursos legales con motivo de la discriminación. Legal Aid at Work y nuestros abogados asociados, en representación de mujeres atletas de bajos ingresos, procedentes de una comunidad principalmente latina, obtuvimos una sentencia unánime del Noveno Circuito Federal, el cual afirmó nuestro triunfo en el juzgado de primera instancia, en el sentido de que el distrito escolar quebrantó el Título IX en sus programas e instalaciones deportivas, lo cual provocó que los distritos escolares a nivel estatal comenzarán a ser más equitativos. Seguiremos vigilando el cumplimiento del distrito hasta el año 2024. Obtuvimos una sentencia favorable del Tribunal Federal de Distrito, el cual determinó que el estado de California ilegalmente discriminó en contra de un ciudadano de origen latino cuando se rehusó a contratarlo por el simple motivo de que cuando había sido indocumentado, había utilizado un número de seguro social inválido para trabajar. Co-patrocinamos varias mejorías a las leyes de la ciudad y el estado respecto a los permisos para ausentarse con sueldo. La adopción de la primera ley en el país que exigía el pago completo de los permisos a los padres por el nacimiento de un hijo, por la ciudad de San Francisco en el 2016, y cuya ordenanza nosotros ayudamos a redactar, nos colocó a la vanguardia de uno de las causas más apremiantes de nuestros tiempos.